"El reconocimiento de lo sagrado empieza, simplemente, cuando nos interesamos por cada detalle de nuestra vida."
Chogyam Trungpa

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miércoles, 11 de abril de 2012

La causa primaria del cáncer.

SANGRE  ÁCIDA - SANGRE ALCALINA

Según Otto Warburg, premio Nobel de fisiología y medicina 1931, todas las enfermedades, incluído el cáncer se originan en un exceso de ácido, provocado por una alimentación anti-fisiológica y un estilo de vida anti-fisiológico (sedentario).

La dieta tipo occidental basada en proteína animal, harina blanca y azúcar (pocas semillas, verduras y cereales) es fuertemente acidificante, lo que explicaría la gran prevalencia de enfermedades crónicas en todas las edades.




LA RAÍZ DE LA VIDA

Todo organismo viviente tiene una raíz. Nuestro cuerpo tiene la suya y es el centro energético situado en las profundidades del abdomen. El médico tradicional de oriente es conciente de que para curar, debe ante todo fortalecer la raíz. En toda enfermedad la raíz es siempre una.



Gracias por todo Dr. Martin Macedo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Roy Littlesun, El Regreso de la Alquimia.



Hay dos tipos de ciencia, la deductiva y la inductiva. La ciencia deductiva es la ciencia actual. Y la ciencia inductiva fue prohibida, bajo penas de tortura y muerte, a partir de la infame inquisición. Pero esta “caza de brujas” aún no ha acabado.

Para ser Observadores verdaderos debemos Saber desde nuestro Interior. Hoy en día es muy obvio que la “ciencia convencional” puede, pero no dará solución a ninguno de nuestros problemas, ni siquiera a uno solo.

Por ello hemos de reunir el Coraje y dejar que el Espíritu nos guíe para el Regreso de la Alquimia, cuyo laboratorio era la Cocina!

Roy Littlesun presentará el Qué, Cómo y Por qué para que la verdadera Ciencia regrese al contexto de la Creación (“el cuadro total”) y poder VER así con los ojos del Espíritu.

http://lacajadepandora.org/2012/02/25/roy-littlesun-veamos-con-los-ojos-del-espiritu/#more-2037

viernes, 14 de octubre de 2011

domingo, 9 de octubre de 2011

Dr. Martín Macedo


Durante miles de años los hombres de sal gobernaron el mundo. Con el advenimiento de la civilización moderna los hombres de sal comenzaron a disminuir hasta casi desaparecer en la actualidad. En su lugar surgió el hombre civilizado, altamente refinado y educado: el hombre de azúcar o sweet man. Los sweet men generaron un nuevo orden mundial. Crearon una magnífica civilización altamente refinada y analítica. Actualmente controlan el mundo.


Hasta hace unos quinientos años había muchos hombres de sal. Eran grandes hombres y mujeres. Tenían un profundo sentido del honor y tenían palabra. Cuando un hombre de sal hacía una promesa, prefería morir antes que faltar a su palabra. El hombre antiguo y el hombre moderno. El hombre de sal y el sweet man. Los tiempos han cambiado. Los sweet men tienen muchos problemas. El mundo es ahora mucho más complicado. El hombre de sal es, ahora, más necesario que nunca.


Sin embargo es la era dorada de los sweet men. Son muy refinados y educados pero, en general, adolecen de una cierta fragilidad física. Tienden al sobrepeso y son muy temerosos. En general se los ve cansados porque se esfuerzan mucho. No descansan bien ya que, con frecuencia, tienen pesadillas. Le temen al frío, al stress, a los gérmenes y al cáncer. Tanto es su temor a los microbios que, entre ellos, surgió un tipo particular llamado hombre farmacia. Como los sistemas inmunes de los sweet men son tan frágiles, los microorganismos están en su mejor época. Por otra parte la sangre azucarada crea condiciones óptimas para su proliferación. Por ello el hombre farmacia trabaja intensamente en una guerra eterna contra los microbios. El sweet man lucha angustiosamente contra otras amenazas. Por eso no es feliz. Cree firmemente que la vida es una guerra sin fin. Por ello no tiene paz. Lucha contra el cáncer, contra el sida, contra la pobreza, contra la inflación, contra la violencia, contra las drogas. Los sweet men no dan más. Están agotados de tanto trabajar por problemas que ellos mismos han creado.


Mientras tanto los hombres de sal esperan impasibles, en las lejanas montañas, el momento de entrar en acción. Saben que no deben imponerse sino esperar a que los sweet men acudan a ellos en busca de consejo. Ellos tienen las claves para la convivencia saludable de los seres humanos. Como llevan en su sangre la fuerza sagrada de los mares poseen la sabiduría de todas las eras. El mismo mar que golpea los acantilados hoy, lo hizo hace 100 millones de años. El mismo fluido ha permanecido inalterado. Y los hombres de sal llevan esa fuerza de los mares en su sangre, porque su sangre es un poco salada.


El sweet man le teme a la sal. Cree que si la toma morirá. Se conforma con unos cristales blancos de aspecto parecido a la sal, pero de un sabor extremadamente dulce. Y se ha vuelto adicto a tal punto que endulza su primer comida, apenas despierta cada mañana. Su insuficiencia nutricional lo obliga a buscar desesperadamente fuentes ricas en proteínas o bien toma suplementos vitamínicos artificiales. Esta forma artificial de nutrirse lo vuelve inestable emocionalmente.


Mientras tanto el agua oceánica sigue golpeando los acantilados, sin prisa, sin angustia, conciente de su grandeza y de su misión de preservar la vida en su más alta expresión. Algunas personas llaman macrobióticos a los hombres de sal. Este libro trata sobre la macrobiótica, una forma de vivir que busca rescatar las prácticas ancestrales de los hombres de sal. Tal vez algunos sweet men deseen convertirse en hombres de sal. Es bastante difícil pero es posible. Este libro le dirá como hacerlo

sábado, 19 de marzo de 2011

El Espíritu de la Macrobiótica.

Cuando comprendemos nuestro origen y nuestro futuro –cómo hemos venido del Infinito Uno a este mundo relativo materializándonos de acuerdo al orden del Universo, y cómo comenzamos a volver nuevamente al infinito después de vivir como seres humanos en esta tierra- comenzamos a cuestionarnos por qué hemos venido a esta tierra y con qué propósito. Nuestro ideal depende de nuestra memoria de cómo y de dónde hemos venido. Sin memoria no existen los sueños, sin sueños no hay vida.

Esta vida, por lo tanto, surge, cambia, se mueve, declina y desaparece dentro de este universo de acuerdo a su orden perpétuo. Nuestra vida en este espacio y tiempo es una ligera onda gobernada por el orden del universo, yin y yang.


Los principios de nuestra forma de vida macrobiótica son simplemente la humana interpretación del orden del universo.

1- Tener una fe incondicional en el orden del universo:

En nuestra vida diaria nuestra consciencia sensorial, emotiva, intelectual y social, nos guía muchas veces hacia una ilusoria visión del mundo. Tendemos a pensar que estamos facultados para vivir para siempre, que nuestra sociedad continuará desarrollándose eternamente, que nuestro amor y amistades durarán para siempre. Tenemos también tendencia en pensar que algo está bien, otra cosa está mal, esto es bueno, esto es malo, esto es hermoso, esto es feo, esto es fácil, esto es difícil. Sin embargo todos estos juicios relativos son debidos a nuestra limitada consciencia que no es capaz de percibir el interminable cambio, desde el principio sin principio hasta el final sin fin. Los valores relativos están expresados en dinero, materia, halagos, posición, fama y gloria y se esfumarán muy pronto. Lo que estamos en condiciones de hacer, más allá de esas vicisitudes de lo efímero, es tener una fe infinita en el orden del universo que permanece eternamente inmutable. No debemos permitir que nuestras emociones y sentidos manejen el sentido de nuestra vida, nuestra intuición natural, obrando armoniosamente con el orden del universo debe ser la guía de nuestra existencia.

2- Non-credo:

Este mundo relativo, especialmente la sociedad humana, está llena de falacias. Tenemos tendencia a creer sin experiencia ni comprensión, cualquier cosa concebida e interpretada por nuestros sentidos relativos. La educación, la promoción y la propaganda están constantemente enseñándonos a creer lo que no sabemos. La ciencia y la religión son también mundos de creencias de lo que en realidad no sabemos. El concepto de los sistemas sociales, la organización y la administración planeadas artificialmente, es también el mundo de creencias de lo que no sabemos realmente. No imitéis las teorías y suposiciones desarrolladas por otros. Ni esclavicéis vuestra libertad con ilusiones y misterios. Busquemos a través de nuestra propia experiencia y entendimiento lo que es claro y lo que no lo es.

3- Ser su propio amo:

Debemos ejercitar nuestro propio juicio en todo lo que hagamos en el mundo. Elegimos este momento y este lugar nosotros/as mismos/as y somos totalmente responsables de nuestras acciones como personas maduras. La causa de nuestras enfermedades es nuestra ignorancia sobre lo que debemos hacer de acuerdo a las leyes de la naturaleza: comer inadecuadamente, tener una conducta equivocada, comportándonos de mala manera. Enfermedad, accidente, desgracia y cualquier otro tipo de dificultades pueden cambiarse en buena salud, bienestar y felicidad con un simple cambio mental y de conducta. Nadie lo puede hacer por nosotros/as. Podremos recibir consejos, sugerencias y guía, pero somos nosotros/as quienes debemos actuar como amos/as de nuestro destino.

4- Somos ignorantes:

La mayoría de nosotros/as ni siquiera sabe lo que nos espera mañana, ni cómo nuestro destino cambia en un año, ni cuándo vendrá nuestra muerte. Al reflexionar sobre nosotros/as mismos/as, lo que pensamos, lo que estamos haciendo en nuestra vida diaria nos damos cuenta, nos damos cuenta de nuestra ignorancia. Somos siempre ignorantes. Cuanto más aprendemos, más ignorantes somos. El comienzo de nuestra comprensión de lo que es la vida y el comienzo de nuestra comprensión de lo que somos, es saber que somos ignorantes. Porque somos ignorantes debemos entregarnos incondicionalmente al orden del universo. Porque somos ignorantes debemos adaptarnos a nuestro alrededor y al medio-ambiente. Siendo humildes y modestos/as, colocándonos en el último lugar, hasta el punto de ser nada, es el camino más corto de la completa libertad de la vida.

5- Somos lo que comemos:

Cuando nos ponemos en manos de la naturaleza y del orden del universo, comenzamos a comprender que todo lo que tomamos en forma de alimento, así como cualquier otro factor ambiental –agua, aire, vibraciones, radiaciones- nos está cambiando. Somos lo que comemos. Somos lo que absorbemos. Transformando lo que absorbemos, nos transformamos en cuerpo, mente y espíritu, y también la sociedad, la cultura y la civilización.

6- Agradecer las dificultades:

Sin dificultades no hay desarrollo. Si las evitamos, nos volveremos débiles y declinaremos después de un momentáneo confort. Buscamos confort y el confort produce ocio, el ocio produce debilidad, la debilidad produce pobreza y la pobreza produce dificultades. Nuestra búsqueda de confort nos produce dificultad. Por lo tanto el confort nos debilita mientras que las dificultades nos fortalecen. Debemos apreciar las dificultades como nuestras maestras. Y debemos ponernos en desafíos y dificultades para ser continuamente felices.

7- Nuestro enemigo es nuestro amigo:

En este mundo hay una gran variedad de gente. Todos son nuestros hermanos y nuestras hermanas compartiendo el mismo sueño, el mismo futuro y la misma tierra. Gustamos de unos y no de otros. Cuando estamos con quien consideramos nuestros amigos nos sentimos cómodos y felices, y cuando estamos con quien consideramos nuestros enemigos estamos tensos/as y con dificultades. Consideramos amigos/as aquellos/as que nos dan dulces palabras de consuelo y amoroso cuidado, pero si vivimos solo con ellos/as nos debilitamos como una planta de invernadero. Por otro lado, el enemigo que nos acusa y nos ataca, nos hace prudentes en la acción, cautos en pensamiento y más fuertes en nuestras habilidades. Debemos agradecer a nuestros enemigos que sean nuestro complemento antagónico.

8- El último será el primero, el primero será el último:

El interminable movimiento del universo que incluye nuestro mundo relativo, trae una transformación constante de un estado a otro y siempre un retorno al estado primitivo, yin se vuelve yang y yang se vuelve yin. Yin produce yang. Yang produce yin.
Cuando estamos al pie de una montaña, somos capaces de llegar a la cumbre. Cuando estamos en la parte baja de la sociedad, llegaremos eventualmente a su cumbre. Al llegar a la cumbre de la sociedad, declinaremos inevitablemente hacia su parte baja. La enfermedad produce salud y la salud enfermedad. La guerra cambia a la paz y la paz a la guerra. Por lo tanto, si permanecemos tras la gente, nunca recibiremos fuerte ataque un oposición, y si nos quedamos a un nivel bajo, nunca experimentaremos una caída. Por lo tanto, si crecemos mucho debemos inclinarnos ante más gente, y al mismo continuar viviendo con el espíritu de modestia y humildad armonizará nuestro destino. El último será el primero y el primero el último.

9- Un grano, diez mil granos:

El orden del universo es la diferenciación perpétua así como la reunión perpetua. Una semilla produce cientos de semillas, cientos de semillas producen miles de semillas.
Cuando aprendemos una cosa útil, la recordamos entre miles de personas. Dar, dar y dar sin parar es el principio más importante de la vida para ser feliz y hacer que miles de personas vivan felices. La vida es dar y recibir. Cuanto más demos, más recibiremos. Al mantenernos ocupados de la mañana a la noche, día y noche, practicando un grano, diez mil granos, estamos viviendo unidos/as al universo en expansión, y ese es el camino esencial para nuestra inacabable felicidad.

(Del libro de la macrobiotica de Michio Kushi)

http://agnesmacrobiotica.blogspot.com/

domingo, 10 de octubre de 2010

Shanyu Griesbach, la esencia de la Macrobiótica.


Alumno desde 1982 de René Levy que estudió 10 años con George Ohsawa quien introdujo la macrobiótica en occidente en los años 1930. Ha impartido conferencias cursos y talleres desde el 1988, del Caribe a Europa, pasando por los Estados Unidos.

Su experiencia a la vez pragmática y profunda de la macrobiótica, le permite transmitir la esencia de esta disciplina de una manera sencilla y lúdica para que cada uno pueda establecerse en la salud verdadera que tiene que ser una fuente de paz, armonía y libertad.

Más de 30 años de estudios y contemplación de los textos sagrados relativos a los diferentes senderos y filosofías del Yoga (Samkhya, Advaita, Vedanta, Shivaismo de Cachemira, Vaishnavismo, Tantra, Bhakti Yoga, Ashtanga Yoga, Cetana Yoga, Maha Yoga ...). Es antes de todo un meditador, un discípulo con una experiencia concreta y directa de las escrituras (Shiva Sutras, Vijñana Bhairava, Bhakti Sutras, Shrimad Bhagavatam, Bhagavad Gita, Upanishads...) que se esfuerza en transmitir de forma clara y sencilla la realidad de los diferentes estados de conciencia que pudo recibir de sus maestros (Acarya Vedaprajñananda, Acarya Prabhudananda, Suryananda, Kamala Reddy, Mukta Purusha Das, Bhagavan Nityananda, Swami Muktananda, Swami Chidvilasananda...).

Su objetivo es que cada uno pueda experimentar de manera concreta las verdades más profundas del conocimiento espiritual con el fin de poder aplicarlas en las actividades y las situaciones de cada día.

Aquí dejamos otra entrevista-enseñanza de radio a Jean Luc sobre la esencia de la macrobiotica:
http://www.conscientemente.eu/index.html#JeanLuc

jueves, 23 de septiembre de 2010

René Levy

“Me siento como una persona de 20 años y tengo 82. Hago algo que alarga la vida. Puedo desaparecer porque así funciona la vida pero con la gran felicidad de haber ayudado a aliviar sufrimiento, a caminar a gente que no podía hacerlo y a curar a miles de personas con este camino de la macrobiótica”

René Lévy, uno de los pocos discípulos directos del mítico George Oshawa, el fundador de la macrobiótica, y uno de los mayores impulsores en Europa de esta alimentación y filosofía de vida, falleció el pasado 16-8-2010 en la localidad francesa de Saint Gaudens, donde hace más de 30 años fundó el centro macrobiótico y hotel-restaurante Cuisine et Santé que ha sido un punto de referencia, aprendizaje y peregrinaje para miles de personas.

Ni mención a las miles de personas a las que ayudó a sanar de enfermedades consideradas incurables y desahuciadas por la medicina oficial, tanto alopática como alternativa, y a las miles que ha enseñado a tener una mayor calidad de vida y a orientar su brújula con mayor sabiduría y coherencia con la Naturaleza.



Más Información sobre René:
http://www.elblogalternativo.com/2010/09/05/rene-levy-gran-impulsor-de-la-macrobiotica-no-espereis-a-ser-viejos-para-permanecer-jovenes/

http://www.macrobiotica.tv/videos.html

Dr. Franco Berrino

Director del Departamento de Medicina Preventiva y Predictiva del Instituto Nacional del Cáncer de Milán (Italia)


http://www.macrobiotica.tv/home.html

sábado, 7 de agosto de 2010

Roy Littlesun



Cambia tu sangre, Cambia tu mundo

Recientemente se están dando los primeros pasos de la Revolución de las diez mil cocinas, un movimiento iniciado por Roy Littlesun, heredero de los indios norteamericanos Hopi y uno de los pioneros en la expansión de la cocina Macrobiótica.

Este anciano de 75 años de edad, cocina para todos los asistentes a su encuentro con una vitalidad y una paz que despierta la atención. Así entre ollas y fogones ofrece sus enseñanzas sobre la sencillez de la vida y sobre cómo la Inquisición aún presente hoy día nos ha arrebatado el poder que otorga el estar conectado con la tierra y el cosmos.

La Inquisición apartó a la mujer de la naturaleza bajo amenaza de ser quemada en el fuego, más tarde desvirtuó la alimentación, contaminó el aire y el agua, introdujo electrodomésticos innecesarios y perjudiciales, llenó el espacio de ondas..., es así como debilita nuestra sangre manteniéndonos sumisos a su política en la que el dinero tiene más valor que la vida.

Hoy las grandes corporaciones son las herederas de la Inquisición: el Banco Mundial, el FMI, las farmacéuticas y el sistema sanitario, la industria armamentística, la industria alimentaria, los medios de comunicación...En ellas prima el capital frente a los seres humanos, desplazándonos a simples consumidores productivos. Dos de cada tres personas en el mundo debe malvivir en la pobreza para que el sistema en el que "bienvivimos" sea sostenible. Todos nosotros lo permitimos, reproducimos y alimentamos.


Lo alimentamos encendiendo el televisor, comprando en el super, llevando a nuestros hijos al colegio, yendo a trabajar y pagando nuestros impuestos, en definitiva viviendo la vida que hemos comprado. Cada día la compramos de nuevo y pagamos su precio. Cómo puede ser que nos hagamos esto?, que asumamos con resignación, como si no tuviéramos nada que ver, la guerra, la explotación, la enfermedad, la desigualdad...pilares en los que se sustenta nuestra economía.

Realmente todo parte de nosotros y mucho tiene que ver la calidad de nuestra sangre. El sistema, la sociedad es tan sólo la suma dinámica de cada uno de nosotros y entre todos construimos el mundo en el que vivimos.
Igual que el dinero nos comunica a unos con otros, nuestra sangre nutre y comunica todas las células del cuerpo. Somos lo que comemos y de los alimentos no solo recibimos sus atributos nutritivos sino que también absorbemos su memoria. La Inquisición se ha encargado de borrar la memoria de los alimentos que produce su industria utilizando refinados, transgénicos y utensilios eléctricos y de microondas que atacan el núcleo de la célula y el átomo. Así es cómo nos mantenemos desconectados de la Fuente, introduciendo en nuestro cuerpo ignorancia.


De este modo perdemos la armonía natural que regula nuestras funciones vitales y sociales. Enfermedades y conflictos tanto personales como generales resultan de esta ignorancia consumiendo nuestra energía, instaurando frustración, abandono y abriendo paso a la evasión como un escape ilusorio necesario para la perpetuación del ciclo.

Ahora la revolución está en marcha. Nuestras armas, la alimentación y la consciencia. Nuestro peor enemigo, nosotros mismos. Cambiando la calidad de nuestra sangre podremos conquistar la libertad de vivir nuestra propia vida en sintonía con un orden mayor del cuál formamos parte: la Naturaleza, el Ser, la Consciencia, Dios o como desees llamarlo.

Los que formamos La Revolución de las 10.000 Cocinas somos portavoces del Mensaje de la Sangre asumiendo el compromiso de limpiar y aumentar la calidad de nuestra sangre siendo parte activa del cambio que deseamos vivir en el mundo.

La mejor manera de hacerlo es comiendo conscientemente. Un grano de arroz contiene toda la sabiduría necesaria para hacer crecer 10.000 granos. Al comer grano integral biológico nuestras células se conectan con la memoria de la Creación iluminando nuestra ignorancia y eliminando junto a ella todos los tóxicos tanto físicos y emocionales como mentales.


Para esto utilizamos como guía la alimentación Macrobiótica (Macro=Grande, Bio=Vida). Fundamentada en la evolución de la vida y en los principios del Ying Yang, se sirve principalmente del grano de cereal entero biológico situando al arroz en el centro del equilibrio. Los alimentos que empleamos son de temporada y biológicos, fomentando el consumo local y el comercio ético y responsable.

Promovemos el retorno del alquimista, de la cocina de fuego como el útero del que nace la sanación y el centro en torno al cual nos relacionamos y compartimos las enseñanzas, como la Medicina del Corazón Único.

Concebimos una vida sencilla, en comunión con la Creación.

La Revolución del Corazón Único, la Revolución de las 10.000 cocinas, la Revolución más Sangrienta... La Revolución Interior.


Más información y videos sobre su mensaje y enseñanza en:
http://agitaelhormiguero.es/